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3 de febrero de 2026

Funcionarios del Hospital de Coronel no dudaron en prestar ayuda a damnificados

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Son más de 26 mil hectáreas consumidas por uno de los más dramáticos incendios forestales que azoló la Región del Biobío y que terminó afectando a zonas rurales y urbanas en las comunas de Concepción, Penco, Tomé, Laja y Florida. Con un trágico saldo de 21 fallecidos y más de 21 mil damnificados, la emergencia generó un impacto significativo en los habitantes del Biobío, quienes no dudaron en ir de manera masiva a prestar ayudas solidarias a los afectados.

Conmovidos por lo ocurrido, los funcionarios del Hospital San José no dudaron en sumarse o liderar distintas iniciativas que fueron en ayuda de los damnificados. Ya sea como personal de salud, bombero o voluntario, muchos sintieron el llamado a solidarizar con quienes lo perdieron todo.

Italo, TENS con compromiso social

Asombrado por la magnitud del daño causado por el incendio forestal, Italo Albornoz, TENS de los Programas Postrados y Adulto Mayor, no dudó en buscar formas de ayudar a quienes más lo necesitaban según detalló, “me enteré por las redes sociales y las noticias. Fue impactante ver los casos. Sentí que no podía quedarme sin hacer nada y todo comenzó con mis vecinos que me entregaron dinero que transformamos en mercadería para ayudar directamente a los damnificados”.

El día siguiente de ocurrida la tragedia, Italo reunió donaciones y compró suministros y, con la ayuda de un vecino que facilitó el traslado, se dirigió a Lirquén en ayuda de los damnificados.

“La primera impresión fue devastadora; el impacto que genera ver el daño del incendio es horrible, ver la necesidad que tenían los vecinos. Realizamos mucha contención; las personas se nos acercaban y nos contaban que no tenían nada, hasta sus ahorros se habían quemado, fue horrible y a mí me conmovió mucho”, señaló el TENS.

El funcionario recalcó que, más allá de sus conocimientos en atención clínica, su mayor herramienta para ayudar a los afectados fue entregar contención emocional, escucha activa y diálogo.

Durante las dos primeras semanas de ocurrido el siniestro, luego de terminar su jornada laboral, Italo fue diariamente a prestar su ayuda a distintos lugares como Lirquén, Punta de Parra y los sectores de los Puentes camino a Florida. Ante su motivación, algunos de sus colegas quisieron aportar monetariamente, entregar palabras de aliento y, en el caso de la kinesióloga María Ángela, ayudar con el traslado.

“Fue un desafío. Fue muy agotador y desgastante, pero fue algo que me motivó mucho.   Siempre he tenido eso desde que era niño y ese impulso lo adquirí de mi familia. Fue muy agotador mentalmente, pero me vine con una alegría enorme y muy tranquilo al realizar esto, porque me llevó a otra faceta mía que es la labor social y eso para mí es impagable”.

Constanza, llamado de urgencia solidaria

Constanza Espinoza es una Enfermera de urgencias; adicionalmente, se desempeña hace 5 años como voluntaria en la Primera Compañía de Bomberos de Lota. Durante la emergencia, su compañía respondió a la emergencia en el sector Geo Chile de Lirquén y su carro bomba quedó atrapado por largas horas por el fuego y sus colegas pudieron salvarlo, pero el carro quedó con evidentes daños producto de las llamas.

Producto de esto, su Compañía no volvió a ser solicitada como refuerzo durante la emergencia, pero esta situación no detuvo a Constanza de seguir ayudando y organizó en grupo junto con sus colegas y fue en ayuda de las mascotas afectadas por los incendios.

“En primera instancia, fuimos con unas colegas del Hospital para poder entregar ayuda a los animales, intentar rescatar alguna mascota del sector que resultó con quemaduras. Tratando de visitar los sectores más alejados, donde la ayuda no llegaba de manera concreta. Logramos rescatar un gatito, entregar alimento y ayudar con unas adopciones. Después, solo fuimos a entregar nilón por el tema de las lluvias, que se venía un sistema frontal complicado”, explicó la bombera.

Durante uno de sus viajes para ayudar a retirar escombros, la enfermera conoció a Luis González Jaramillo, un adulto mayor de 77 años que vivía solo y perdió su casa y todas sus cosas durante las dramáticas jornadas del incendio forestal.

“El día que fuimos a Lirquén, los encontramos que estaban con dos hermanas que son adultos mayores, tratando de cubrir un costado de la carpa; para eso tenían 4 polines y unos palos de árboles que habían cortado previamente para tratar de hacer un techo sobre su carpa y cubrirla durante la lluvia. Ante eso, con una amiga, fuimos a recorrer los centros de acopio del sector para ver si nos donaban planchas de zinc y así cubrir por completo la carpa. Nos fue bien, nos donaron 6 planchas”, relató Espinoza.

Conmovida por a la situación de Luis, Constanza decide usar las redes sociales para solicitar ayuda a la comunidad

“Hicimos, en primera instancia, un video en TIC TOC, para mostrar lo que estábamos haciendo y ver la manera de ayudarlo. No nos fue muy bien, el segundo día que fuimos gravamos un video que se hizo viral y gracias a eso logramos llegar comunicarnos con una empresa que hacen casas prefabricadas y nos hicieron una donación. Nos contactaron muchas personas con la intención de ayudar, por lo que además de Don Luis, estamos ayudando a otras familias del sector”.

La bombera reconoció que desde muy chica sintió el deseo de ayudar a la comunidad e incluso fue a prestar ayuda saliente de turno, luego de trabajar toda la noche.

 

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